lunes, 23 de julio de 2007


Abrí mi mochila del colegio, esa que todos decían no era de verdad. Era realmente pequeña, azul, muy discreta. Pero era noble y leal. Entraban los cuadernos lápices gomas labiales perfumes lacas de uñas parka bufanda delantal alimentos varios y uno que otro torpedo.
Dentro como de costumbre, habían cuadernos y sobre estos un chaleco celeste. Y sobre este un test de embarazo.

---------------------------------------------------------------------------------------------------

Desperté y estaba en un cuarto en tonos grises, tendida en una cama grande, cubierta mi desnudez con una sábana suave. Sobre mi cintura tu mano dormía plácidamente. Me acercaba a tu cuerpo y me acurrucaba para seguir durmiendo...

---------------------------------------------------------------------------------------------------

Era la nana de una casa, la casa era extraña. En el comedor en vez de una mesa, tenían un árbol. Las ramas eran lo suficientemente gruesas como para poder colocar los platos, cubiertos y vasos. Claro que cada elemento en una rama distinta. Y el tronco se volvía transparente al mirarlo. Entonces se veían los unos a los otros perfectamente. Estaban todos almorzando, incluyéndome.
Terminábamos y levantaba la mesa. En la cocina, el niño (de unos 12 años) se me acercaba y una vez más (sentía una actitud repetitiva) quería acariciarme, tocarme, palparme. Su objetivo era intentar sacarme el delantal. Obviamente yo no se lo permitía... completamente. Era agradable sentir sus manos apretar mis pechos, colgarse de ellos e intentar ser su dueño. Claro, si su madre nos descubría perdería mi trabajo, pero el riesgo lo hacía más emocionante.
Mientras lavaba la loza el niño continuaba en su laboriosa manía.
Pero era su obsesión solo para con mis pechos, porque a pesar de tener mayor alcance hacia mis piernas y/o trasero, no se interesaba por ellos.

1 comentario:

Joac dijo...

Me gustó, mucho. Lo leí todo, todas las entradas sin excepción, y eso no lo hago casi nunca.
La verdad, te encuentro valiente para escribir todos tus sueños. Yo no sé, creo que no podría. Sueño rara vez, y cuando lo hago... siempre es raro, hay algo que me quiere decir algo (valga la redundancia).
Considerando que sueñas tanto, y cosas tan variadas.. no sé si creas en cosas como la interpretación de las imágenes mientras duermes. Yo creo que deberías hacer que alguien te diga que significa cada uno... o empezar a intentar descifrarlos por ti misma. Sabemos mucho más de lo que creemos... al menos, inconscientemente.
Saludos y suerte. Sigue con el Blog! Conmigo tu contador subirá bastante xD.
Joac, Pirata Bardo =3.